Hace más de 150 años, a mediados dels siglo XIX, una lista de terroríficos sucesos agolpaba la vila de Montclar. En menos de dos años, desaparecieron más de 130 personas, sobretodo mujeres y niñas. De algunos, se encontraron los cuerpos pocos años más tarde en las cuevas de Montsonís, brutalmente mutilados.
Ya en el siglo XX, en 1911, se abrió una investigación por el descubrimento de más de treinta cadáveres en los calabozos del Castillo de Montclar. No se pudo esclarecer la verdad, porque los pocos que la sabian iban muriendo por causas extrañas. Más de 40 personas estaban involucradas en la labor de investigación de los asesinatos, vinieron interesados en el suceso, detectives e investigadores de toda España y del extranjero. El detective Edmund Reid, archiconocido por ser el líder de la investigación de las muertes de Whitechapel, provocadas presuntamente por Jack el destripador, viajó desde Londres para pasarse tres meses en el pueblo de Montclar y encontrar al autor de las terribles muertes. De esos meses extrajo más de doscientas paginas de archivos que guardó, por miedo, bajo el suelo de la casa donde estuvo alojado, volvió a Londres y cinco meses más tarde, como todos los demás, murió cayendo de un precipicio salvando a su hija. La investigación permaneció abierta durante solo dos años, nadie más después se atrevió a hablar sobre el tema, pues quién lo hacia, moría pocos días o meses después. Des de aquel entonces, nadie, ha vuelto a poner en debate la cuestión, en el pueblo y la comarca se intentó acallar las bocas de quienes lo recordaban, y aún se dice, que quién nombra los sucesos, muere meses más tarde. Por eso, la historia se ha acabado, se ha sentenciado, se ha olvidado...
Han pasado justamente 100 años desde que la investigación se abrió para buscar un culpable. Han salido a la luz, documentos y pruebas que señalan como posibles sospechosos a una generación del Castell de Montclar. Necesitamos a gente con valor que quiera saber la verdad...
El caso se reabre.











